El shastra es la madre y el gurú es el padre

El Kula es la esencia de muchas escuelas Tantra y enseña muchas líneas de pensamiento y acción: salud, música, danza, artes marciales, medicina, yoga, etc. y evidentemente sexualidad.
«La energía sexual no solo se le “siente” en su empleo genital, se le “encuentra” en ese cúmulo de alegrías y desalegrías que forman parte de nuestro día a día. Una vida sexual sana y equilibrada sería la unificación del Tetragrama de la Energía Sexual(r) de una exquisita sentimentalidad, sensualidad y genitalidad (sexualidad), todo ello unido con el poderoso hilo de la sensibilidad.»

Es necesaria la sensibilidad, matizada como sensualidad, para el desarrollo de la sexualidad a través de la percepción de los sentidos que sirve para conectar con la realidad exterior, aunque ésta es interior.
El enamoramiento debe llegar a través de la admiración, no de la necesidad, pues ésta crea dependencia, ataduras. La cultura del sentimiento necesita establecer contacto con uno mismo, con un nivel alto de autoestima, de aceptación, para poder transmitirlo en el contacto con el mundo exterior.
El deseo es un fluir de energía que trastoca y arrebata nuestro estado de equilibrio. Aunque puede ser beneficioso, es peligroso por su componente irracional, pero no es amor consciente, no es Tantra. Una cosa es el control y sublimación de las emociones y otra la tensión de las mismas.
La creatividad nace de una espontánea plenitud y de un vacío. Me apoyo en lo que sé, que es lo que me permite seguir adelante para explorar nuevos caminos.
Preocuparse de “algo” es ocuparse de “algo”, no pensar en “algo” desocupándose de ese “algo”. La cultura, el conocimiento, la belleza… merecen la pena el esfuerzo, el coste, porque acaban formando parte de uno, se incorporan al ser, a nuestra personalidad, y eso nos permite ser cultos, sabios, bellos.
Pero hay que ser humildes para que la cultura, la sabiduría, la belleza no nos impidan percibir otras cosas. Humildad como una forma de inocencia, que permite la complicidad, el juego, la risa, estar relajados, y ese estado nos dona el descubrimiento, el sentimiento… La tensión genera crispación y bloquea.
El hombre tiene un cuerpo físico, otro sutil, que esta formado por la circulación de la energía, y el mental. Existe otro, del que parten los demás, el esencial, que se nutre de placer, de belleza, de gozo, de disfrute, que es lo que permite que seamos felices.
El vivir crea un vacío que impulsa al placer (percepción del ser), a ser feliz. Hay que llevarlo al ser, interiorizarlo para ser. Ser Yo. So’ham (Yo soy). La muerte nos quita el ser, pero no el yo. Hay que cuidar el yo, expandirlo para sostenerlo y hacerlo crecer, sino el yo se cae. No se puede renunciar a la belleza, renunciar a la belleza es renunciar al placer, y por lo tanto a la vida. La vida es placer, belleza. Buscar la belleza que está en el contenido, no en las formas. Adaptarse a la realidad sabiendo hacer en cada momento y lugar lo que es oportuno en el tiempo y el espacio.
* (Kama) Sutra = hilo
* (Kama) Gita = canto
* Ananga Ranga = técnicas
* Koka Shastra = manual
Estos cuatro libros forman los textos de Kamakhya. Hay otro libro «Secretos Sexuales» de Nik Douglas y Penny Slinger (publicado en España por Martínez Roca), y que recoge una gran parte de los conocimientos y el saber Oriental sobre el sexo, con más de seiscientas ilustraciones, basadas casi todas ellas en obras de arte orientales.
TANTRA.
Buscar significa un enfrentamiento y un encuentro con uno mismo. Hay quien busca pero nunca encuentra. Sensibilidad: es necesario algo especial, que no puede enseñarse, no es transmisible. «Mi espiritualidad me afirma en lo que soy».
Paramaithuma = acto sexual transcendente a la divinidad.
Sin el dominio del yoga el control del yo, no es posible acercarse al Tantra en ninguna de sus tres formas: renunciante (sacerdote), de familia y “otra”. El objeto del yoga es conseguir el samadhi (la serenidad). El nirvana es el resultado de domar los sentidos, obteniendo la serenidad y consiguiendo la quietud del yo. La respiración perturba la mente, es necesario dominar la respiración para dominar la mente. El dominio del sí no es una tensión, sino la serenidad, que se consigue a través de los cinco principios del saber vivir:
* Dieta adecuada.
* Respiración adecuada.
* Ejercicio adecuado.
* Relajación adecuada.
* Pensamiento adecuado.
«La raíz de la enfermedad está en la crisis del pensamiento en tanto que creador de sentimiento.» Charaka (uno de los sabios creadores del Ayurveda).
Hay que evacuar la tensión del cuerpo, del pensamiento, del ser, para evitar la enfermedad y generar la serenidad mediante la práctica del yoga, del control del sí, tomando conciencia del yo (So’ham). Esto se consigue mediante el “hacer”. Haciendo con ejercicio del autocontrol. El placer se obtiene en el dar, más que en el recibir.
Cuerpo, mente y espíritu forman el triángulo Chatkona. Dos triángulos (uno invertido) superpuestos simbolizan el Tantra. Su punto central (alrededor del cual giran ambos) es el bindú, que permite la conexión entre los dos miembros de la pareja (representados en cada uno de los triángulos). También representan el placer que desciende (triángulo con vértice hacia abajo) y la transcendencia que se eleva (triángulo con vértice hacia arriba). Deben equilibrarse para no perturbarse, para no empobrecerse, no deben prevalecer uno sobre el otro. Transcender es incorporar de otra manera, no olvidar, dejar…

La vía izquierda del Tantra se sustenta en la vía derecha y la derecha se sublima en la izquierda. El Kula utiliza ambas vías y por lo tanto cuando utiliza una se sustenta también en la otra. Si el ser depende de lo que se hace, en la pareja lo que “es” depende de lo que se hace juntos.
DEFINICIÓN DE FEMINEIDAD Por Delia Teruel.
Lo femenino encierra la capacidad de dar vida (física y espiritual). La mujer es la iniciadora en el Tantra, encarna la capacidad de transmisión de las enseñanzas, a partir de un adecuado manejo de la energía. La aceptación de las cualidades de la mujer, de esa capacidad de dar vida, física o espiritual es la mayor cualidad de la mujer para el Tantra.
Celos, ambigüedad y envidia, son los obstáculos que una mujer debe erradicar de sí para ser una Devi, una mujer tántrica. Al acercarse a Kali con alguna de estas cualidades, la fuerza se pone en contra de un desarrollo armónico.
Cuando la mujer consigue controlar su parte pasional se convierte en un ser mucho más poderoso que el hombre, gracias a su mayor capacidad para dar. El Tantra sin reconocer las potencialidades de la mujer, se convierte en un camino muy limitado, casi reducido a lo genital.
Lo que impide al hombre descubrir a la mujer es su forma de sentir, el deseo más instintivo, más animal, que le impide descubrir a la persona (además del cuerpo) que hay en cada mujer, unida en muchos casos a la propia incapacidad de la mujer para ser consciente de su fuerza y de su propia femineidad, de la aceptación de su yo como mujer.
En la relación sáfica la mujer busca a otra mujer (no como en el lesbianismo que busca al hombre) potenciando su sutileza y haciéndose más poderosa, aumenta su fuerza. En el Tantra las relaciones entre mujeres sirven para conocerse, potenciarse, y poder “dar” al hombre. El hombre puede recibir de la mujer o buscar en su propio interior, en la energía propia para encontrar su parte femenina y poderla proyectar en su entorno.
La mujer transmite la transformación del hombre a través del pensamiento, de la intención de la propia transformación para hacer receptivo al hombre al cambio tántrico, apoyandose en los cinco principios básicos de la vida. El preciso transformar el núcleo para poder conseguir cambiar la relación entre hombres y mujeres.

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